La Fusión se consagró en Trelew a pesar de caer ante Peñarol de Mar del Plata por 77 a 73. Es un capítulo histórico para el básquet de Quimsa. Román González fue elegido el jugador más valioso del certamen.
Quimsa llegaba al partido con la presión de saber que Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia (el local virtual del cuadrangular final) había vencido a Sionista de Paraná, pero con la tranquilidad de saber que aún perdiendo por una diferencia de 12 puntos se consagraría.
El trámite del partido mostró a un elenco fusionado muy entonado en la primera mitad, guiado por Julio Mázzaro y Román González, quienes terminarían como los máximos anotadores del partido, con 18 y 16 puntos respectivamente.
Tras el entretiempo, Peñarol logró emparejar el partido sostenido en la gran actuación de Pablo Rodríguez, quien quemó las redes fusionadas anotando 25 puntos y convirtiéndose en la figura del equipo marplatense. De esta manera el elenco milrayitas se acercaba peligrosamente.
El tiempo reglamentario terminó igualado en 65 con un agónico triple de Peñarol. La Oveja Hernández demostraba sus dotes como entrenador y no se daba por vencido. Llegaba el suplementario, no apto para cardíacos.
Y el tiempo suplementario fue un intercambio de golpe por golpe. Peñarol apostó por los triples mostrando una gran efectividad, pero emergió nuevamente la figura de Jonatan Treise, quien desde los 6,25 trajo tranquilidad al banco de Romano.
Quizás con la tranquilidad de saber que la diferencia de puntos era prácticamente inalcanzable, Quimsa se relajó y apostó al contragolpe. Así, Peñarol logró ponerse arriba en el marcador y llevarse el encuentro, pero era la Fusión quien se quedaba con la Copa Argentina, haciendo historia en el básquet de Santiago del Estero, que se llena de gloria lejos del pago, pero con la promesa de extender la fiesta hasta llegar a la Madre de Ciudades.

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